Un hijo sólo puede sentirse bien consigo mismo si ha tomado a ambos padres. Esto significa que los tomo tal y como son, los respeto tal y como son, sin querer otra cosa o desear otra cosa.
Exactamente tal y como son están bien.
Aquel que ha tomado a los padres de esa manera está bien consigo mismo, se siente completo y en él ambos padres están presentes con toda su fuerza.

 

Algunas necesidades y problemas que se pueden abordar en la terapia familiar:

1. Los hijos adolescentes con un exceso de poder debido a los padres en desacuerdo.
2. Los problemas de los hijos en el comportamiento en casa y en la escuela.
3. Los problemas de los hijos que desvían las dificultades de relación de pareja.
4. Los hijos que son el miembro sintomático y la familia se ocupa excesivamente de él.
5. El hijo que se impone a sí mismo la tarea de ayudar/salvar a sus padres con sus dificultades.
6. Cuando las dificultades/dolencias de los hijos son la expresión del dolor de los padres separados.
7. La dificultad de emancipación de los hijos.
8. Reconocer las pautas de transmisión transgeneracional que dejan atrapada a la pareja.
9. Descubrir los patrones (mitos o creencias familiares) que establecen a la pareja en formas disfuncionales de relación.
– Mitos de armonía.
– Mitos de culpabilización/compensación.
– Mitos de salvación.
10. Relaciones de pareja que parece que sólo están unidas por los problemas o por la intensidad del conflicto.

sanar el vínculo con los hijos, educar a los hijos