¿Por qué estamos desilusionados con respecto a nuestra pareja? Pues porque esperamos del otro algo que no puede dar. POrque no podemos ver al otro tal como es, porque sentimos nuestra necesidad como una exigencia. Porque tenemos expectativas que van más allá de lo común. Estas expectativas se originan muy a menudo en la infancia. Y más específicamente, relacionadas con la madre.

Hay un ejercicio al respecto, que permite superar esta desilusión.  Podríamos, por ejemplo, sentarnos una tarde y tomar cinco hojas de papel, no menos de cinco, y empezar a visualizar nuestra pareja, rellenando las hojas con todo lo que hemos recibido de él o de ella. Cinco largas páginas, que por cierto no bastarán. A medida que vamos escribiendo, vamos vislumbrando más, cada vez más. Es un bello y profundo ejercicio.

La rabia
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